Decentemente y con orden

0
A veces un versículo puede decirte mucho

Me gusta hablar mucho del orden de Dios porque por lo general soy desordenada. Me cuesta mantener las cosas en su lugar, muevo aquí, muevo allá, dejo tirado por ahí lo que moví, y bueno ha sido díficil tratar de ser ordenada todo el tiempo.

Pero mi esposo es todo lo opuesto, él es muy ordenado, si toma una tijera la deja en el mismo lugar, así sea que la siga usando. Y he conocido personas que al conversar suelen decir -yo también soy así- sea porque es ordenado o desordenado.

Pero, por qué quise hablar del orden, en realidad es porque leí un versículo que llamó enteramente mi atención y aunque en el contexto de la historia no tiene nada de relación con lo que estoy escribiendo, me hizo entender lo siguiente:

1 Corintios 14:40

Pero hágase todo decentemente y con orden.

¿Cómo estás esperando la bendición o las promesas de Dios en tu vida? Es como los ejemplos de las vírgenes con sus aceites, ¿cómo estás esperando recibir todo lo que proviene de Dios?, en un lugar desordenado o peor aún ni siquiera estás preparado.

Cuando leí Decentemente y con Orden, fue invitable pensar -¿Lo estoy esperando de esa manera? ¿Estoy esperando correctamente lo que le estoy pidiendo? Es más, ¿estoy esperando algo?-

Es que a veces simplemente ya no estamos esperando nada de Jesús, puede ser porque esté demorado o llegas a pensar que no es el tiempo, no es la hora, no es el momento… Entonces empezamos a vivir una vida desordenada y algo que mí esposo siempre me dice es -siempre es el tiempo que Dios quiere bendecir, Él es un buen Papá-

Solo que nosotros tenemos que entrar en Su Presencia, hacer habitación ahí para que Él empieze a ordenarnos y pueda darnos más de lo que anhelamos. Nos va a costar entrar en ese orden ¡Por Supuesto! pero vale la pena cada segundo conocer más a Dios que ir sin rumbo alguno.

Más adelante, en el siguiente capítulo, Pablo sigue hablando de orden, como Dios hace las cosas perfectas a su tiempo, la semilla que se ha entregado a cada cosa aquí en la tierra porque Dios conoce quienes somos y lo que realmente quiere hacer en nosotros.

1 Corintios 14:33
Pues Dios no es Dios de confusión (desorden), sino de paz.
Quiero cerrar este mensaje con este versículo 👆 y compartirte un pensamiento que una vez fue oración -conoces mi anhelo de ser mamá y aunque hoy no lo vea, hay una habitación para la llegada de mis hijos, donde sé que veré la promesa dada. En esta habitación eres más que bienvenido Dios para dirigir sus pasos-

La habitación está vacía pero de seguro un día estará llena. ¿Cómo estás esperando las bendiciones de Dios? ¿Cómo está el aceite de tu lámpara?

Romanos 5:5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Deja una respuesta

Otras publicaciones...